CV y cartas de presentación

El uso de “A quien corresponda” en la carta de presentación

September 8, 2020

El éxito de la correspondencia comercial depende de muchos factores, pero las primeras líneas son, sin duda, muy importantes. Es muy cierto aquel refrán que dice “no hay una segunda oportunidad de causar una primera buena impresión”.

“A quien corresponda” es una de las fórmulas de saludo más utilizadas en este tipo de documentos. Aplica tanto para cartas físicas como para correos electrónicos cuando se desconoce la identidad del receptor. Aunque es una frase aceptada, en ciertas ocasiones es preferible sustituirla por el nombre, título u otro dato del destinatario.

Por ese motivo en este artículo vamos a detenernos a considerar en qué ocasiones conviene utilizar este saludo, algunos consejos sobre cuándo usarlo y qué otras alternativas existen.

Por qué se usa el saludo “A quien corresponda”

“A quien corresponda” o “A quien pueda interesar” son fórmulas de saludo frecuentes en la correspondencia comercial. Ambas son correctas y se usan cuando se desconoce o no se desea especificar a quién va dirigido el escrito. Cabe destacar, que en México es más común emplear la primera. Es habitual comenzar las cartas de presentación para solicitar un empleo con este saludo. Este es un buen ejemplo de un escrito formal en el que se desconoce el destinatario.

La mayoría de las ofertas de trabajo omiten publicar información sobre quién revisará la solicitud. De ahí que se acepte como un saludo válido. Algunos reclutadores, por el contrario, consideran que en la actualidad debería evitarse el uso de frases hechas como las precedentes. Refieren que este tipo de saludo se remonta a épocas anteriores al surgimiento de internet.

Efectivamente, hoy en día la red nos permite acceder a mucha información que hasta hace unos años no estaba disponible. Una simple búsqueda en Google puede ayudarnos a identificar la posición o cargo de cualquier persona. Ya sea investigando en los sitios web de la empresa o en directorios públicos en línea o de organizaciones profesionales. Así podrás saber el nombre del responsable de recursos humanos o de la persona encargada de la contratación laboral. Es importante, en todo caso, que te asegures de que la comunicación se dirige a la persona correcta.

Si tienes alguna duda de quién recibirá la correspondencia o el correo electrónico, no lo personalices. Resulta poco favorable dirigir el mensaje a la persona equivocada. Incluso puede dar una imagen poco profesional o, cuando menos, crear situaciones confusas.

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¿Cuándo es aceptable escribir una carta “A quien corresponda”?

Tal como hemos explicado, existen ciertas circunstancias en las que es correcto el uso de este saludo. Las más habituales son:

Carta de presentación

Por lo general, el currículum se acompaña de una carta de presentación. En ella, el aspirante al empleo hace una introducción que le permite dar a conocer sus intereses profesionales. Tanto el texto en sí mismo como la forma en que está redactado dan al reclutador muchas pistas sobre el candidato. Por eso, es indispensable cuidar cada detalle y el saludo será lo primero que leerá el destinatario.

Dado que muchas veces en las ofertas de empleo se indica un alias de correo electrónico, puede usarse un saludo genérico. Un email del tipo RRHH@nombredelaempresa.com o empleo@nombredelaempresa.com puede corresponder a un reclutador externo o interno, un analista de recursos humanos o un gerente de contratación. Para evitar errores, en este caso es preferible dirigirse “A quien corresponda”.

Referencias y cartas de recomendación

Al finalizar una relación de trabajo, muchos empleados piden a sus jefes o colaboradores una carta de recomendación. Estos escritos suelen ir como anexos del resumen curricular, como referencias laborales. Se trata de una comunicación que puede llegar a diferentes empresas y personas, por lo que resulta imposible personalizarla. En otros casos, las referencias se hacen directamente a través de la página de contacto de las empresas, que no aportan ningún dato sobre el destinatario que nos permita individualizarlo.

Carta de prospección

Las cartas que se envían a clientes potenciales deben personalizarse en la medida de lo posible. Esta recomendación general no siempre puede cumplirse. Cuando se usa un listado construido con datos de sitios web puede faltar cierta información importante. Muchas compañías omiten el nombre de los responsables de cada área. Esto puede ser para preservar su privacidad o evitar actualizaciones cuando haya rotación de personal. Sea cual sea el motivo, en estos casos la comunicación con el cliente potencial deberá comenzar con un saludo genérico.

Dirigir un oficio “A quien corresponda”

Cuando se dirige una correspondencia a una institución o empresa con el propósito de iniciar una relación laboral, el canal de contacto primario es el departamento de Recursos Humanos. Esto se aplica tanto a la postulación a un cargo como al envío de comentarios o sugerencias. Sin embargo, dependiendo de la naturaleza de la comunicación y del tamaño de la compañía, es aceptable usar un saludo genérico. Especialmente si se considera que puede involucrar a varias personas o departamentos.

Alternativas para el “A quien corresponda”

Como hemos visto, el uso de este saludo responde a circunstancias específicas. Si se conoce al destinatario o se sabe su nombre o función laboral, es preferible usar fórmulas más personales. En los siguientes ejemplos, te explicamos algunas alternativas.

1. “Estimado/a [Nombre]” o “Estimado/a [Sr./Sra./Dr./Dra./Profesor/Profesora/Licenciado/Licenciada] [Apellido]

Las comunicaciones dirigidas a un destinatario conocido deben incluir el nombre de la persona. Si es un escrito formal o se trata del primer contacto es preferible emplear su título o cargo, seguido del apellido, por ejemplo, “Estimado Dr. Hernández”. Si ya existe una relación cercana, el saludo debe ser más afectuoso y se prescinde de cargos o apellidos, por ejemplo “Estimada Sofía”.

2. “Estimado [Título del trabajo]

Si desconoces el nombre del destinatario, pero sabes qué cargo o posición ocupa en la empresa, es válido utilizar un saludo como: “Estimado Director de Recursos Humanos”.

3. “Estimado [Equipo o Departamento]

Esto aplica para los escritos que se dirigen a todo un departamento, como una felicitación o reconocimiento, por ejemplo. También cuando existen dudas sobre qué persona dentro de un equipo es el punto de contacto principal para esa comunicación en particular. El saludo apropiado sería: “Estimado Departamento de Finanzas”.

4. “Saludos”, “Hola”

Los textos informales, tanto si son cartas en físico como correos electrónicos, admiten expresiones coloquiales como saludo. Así, para una convocatoria a reunión del grupo de trabajo pueden usarse frases genéricas como “Hola” o “Saludos”.

Cómo averiguar el nombre o cargo de la persona contacto

A todos nos gusta que nos llamen por nuestro nombre. Esto incluye a quienes trabajan en Recursos Humanos o son responsables de contratación. Por eso, aunque “A quien corresponda” sea un saludo profesional aceptable, siempre es mejor personalizar la correspondencia. Para averiguar el nombre y el título profesional de un destinatario, puedes utilizar estos sencillos métodos:

Verifica el anuncio de trabajo

Revisar cuidadosamente la publicación de empleo es siempre aconsejable. Son muchos los datos que pasamos por alto si solo le damos un vistazo al anuncio. Además de ser una recomendación general, en relación con el tema que hoy nos ocupa es importante porque muchas veces los empleadores indican el nombre del reclutador en la publicación.

Visita el sitio web de la compañía

Algunas empresas incluyen en su sitio web información sobre sus empleados. Estos datos suelen estar en la sección “Nuestro equipo” o “Acerca de nosotros”. La intención es acercarse a sus consumidores y usuarios y humanizar las interacciones con la compañía. Esto nos da una pista sobre la importancia que en esa organización conceden a la personalización.

Te diferenciarás positivamente de otros candidatos si consigues los datos para dirigirte al reclutador con un saludo directo. También puedes buscar en LinkedIn para revisar el perfil de los profesionales que trabajan en esa empresa. Podrías conseguir información sobre los responsables de reclutamiento y selección de personal.

Pregunta a tus contactos

Nuestra red de contactos en un canal invaluable a la hora de buscar empleo. Si conoces a algún empleado de la compañía o alguien que esté relacionado, como proveedor o contratista, solicita su ayuda. Ellos podrían averiguar el nombre de la persona encargada del reclutamiento.

Llama a la empresa

El teléfono sigue siendo una herramienta útil para conseguir información. Es más parecido a una conversación cara a cara y permite cierto trato de confianza. Puedes llamar a la empresa y solicitar los datos del reclutador. Para evitar suspicacias o recelos, preséntate y explica por qué estás pidiendo esa información. Puedes decir, por ejemplo: “Buenos días, mi nombre es Juan Carlos García y deseo postularme a un puesto en el departamento de ventas de la empresa. Quisiera enviar una correspondencia al encargado de reclutamiento de personal. ¿Podría facilitarme su nombre y el título del cargo para poder contactarlo?

Ortografía correcta de la frase “A quien corresponda”

Puede parecer un asunto sin importancia, pero en una comunicación comercial todos los detalles cuentan. Presta atención a la forma correcta de escribir el saludo. Así, mientras que en inglés se utilizan mayúsculas para cada palabra, en español solo lleva mayúscula la primera: “A quien pueda interesar”. Con respecto a la acentuación, podríamos considerar que la palabra “quien” podría funcionar como interrogativo. La Real Academia Española, sin embargo, precisa que en este caso “quien” es un pronombre relativo que significa “la persona que” y se pronuncia átono, por lo que se escribe sin tilde.

Aunque en algunos casos particulares se recomienda evitarlo, existen casos específicos en los que la fórmula “A quien corresponda” puede resultar útil. Esperamos que este artículo te haya sido útil para decidir si el contexto particular de tu oficio comercial permite el uso de esta frase.